¿Te le mandaste?

26 08 2010

Todos hicimos alguna vez la pregunta. Hace unos días la escuché por ahí, y me puse a conectar algunas ideas mientras caminaba.

Resulta que el supuesto acto de valentía que implica la pregunta -mandarse- no existe. ¿Por qué? Pues por la fórmula general que utilizamos los peruanos para formalizar: “¿Quieres estar conmigo?” o “¿Quieres ser mi enamorada?”.

Creo que aunque se requiere algo de valor para hacer estas preguntas, lo que en realidad se hace con cualquiera de ellas es trasladar la responsabilidad de la decisión a la otra persona… Es la víctima la que tiene que afirmar algo, aunque sea sólo al decir “Sí”.

Además, me parece que hay una cuestión cultural un poco machista detrás, porque se invade el espacio de lo que le corresponde decir a la mujer al cercarla con la pregunta; y porque en el camino se revela poco o nada de lo que siente el varón. Se pide mucho, y se ofrece poco.

Mandado sería decir “Estoy enamorado de ti y quiero ser tu novio”. Mandado porque afirma en vez de preguntar, y mandado porque queda a medio camino: ella también tiene que decirlo. A los que lo hacen así, mis respetos… por mandados.