Cuerdas

24 05 2010

Disculpen que no les ponga el video. Lo que quiero es que escuchen la canción Desde que te perdí, de Kevin Johansen. Quizá necesiten escucharla más de una vez para captar todos los sentidos de la letra. También llama la atención que se le dé ritmo de rumba flamenca a una historia tan triste… Pero para mí, es algo más lo que redondea la tierna genialidad de esta canción: las cuerdas, que arrancan justo antes del minuto 3.

Me parece que la triste danza de violines remata el sentido irónico que uno percibe en la contradicción entre el ritmo y la letra. Quizá sea una interpretación demasiado personal, pero me parece escuchar a los instrumentos diciendo “jaja mírame, ahora estoy bien… maldita”. Es ese pequeño contrapunto de voz y cuerdas es lo que me convence de todo lo contrario de lo que dice la letra, del verdadero sentido de la canción: aún le duele.

De música apenas si sé algo más que oírla, pero me parece que los instrumentos de cuerdas y arco pueden lograr una conexión más íntima con los sentimientos, en especial la tristeza y melancolía. Creo que esto es parte del éxito de la ahora irritante The blower’s daughter, de Damien Rice.

Ahora les voy a pedir que escuchen, por enésima vez, la canción del irlandés. A su guitarra acústica se suma durante la primera estrofa un violonchelo. Luego entra en su lugar una guitarra eléctrica, pero justo antes de la parte más triste, el coro femenino que canta “Did I said I loved you?” (2’40”), regresa el instrumento de arco, que va cobrando más importancia hasta el final.

Aquí una interpretación en vivo de The blower’s daughter. No encontré ninguna tocada de Desde que te perdí con violines, porque Johansen los reemplaza en sus conciertos por flauta traversa o unos acordes de guitarra. Pero aquí les dejo el videoclip, en el que se revela visualmente parte de la ironía de la letra.

Anuncios